Esfuérzate y sé valiente tiene que ver con la actitud que puedes asumir para sacar de ti lo que te impulsa hacia caminos que dañan tu organismo, tus seres queridos, tu vida en general y que te puede impulsar a mejores lugares y a una vida llena de gozo y paz contigo mismo, con los demás y con Dios.
Todo ello requiere un acto de mucha voluntad, dedicación y arrojo. Requiere un esfuerzo continuo pero que no es imposible porque solo conduce a tu bien.
Dios no premia a los flojos ni a los negligentes. La bendición de Dios esta en proporción directa con el grado de diligencia y esfuerzo tuyo
Raquel Demorizi
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