miércoles, 26 de octubre de 2011

Entre dos caminos

Ningún juicio tiene final feliz mientras el culpable no reconozca su culpa. Aun así somos condenados muchas veces cuando no es por justicia humana, es por justicia legal y finalmente la mas misericordiosa que es la justicia divina.
Cada día se multiplican los culpables que alegan inocencia  aun ante el veredicto del juez y por más que clamen su inocencia y quienes le juzgan saben que lo es,  dictan sentencia.
Hay gran conflicto en querer hacer lo que debo  y en hacer lo que  no debo
      
Y es que hay muchas cosas que nos seducen imperceptiblemente y entonces surge una batalla en nuestro interior ¿a cuál camino voy? nos preguntamos. Y esa batalla se convierte en cruel guerra y comenzamos a buscar lo que justifique la conducta que ahora nos trae tantos problemas y de la cual parece que no podemos escapar.

Por  varios métodos ese algo que nos atrapa pasa a convertirse en enemigo fatal.

De repente vemos que no estamos solos pues tenemos  los que quieren vernos  hundidos  y por tanto nos traen más de lo que nos gusta hasta llevarnos al precipicio y del otro lado tenemos los que nos aman y aconsejan y tratan de extender sus manos para ayudarnos a salir del mal  momento.

Asi nuestra vida se parte en dos. Una parte llena de acciones y atracciones malignas y la otra parte llena de acciones y atracciones benignas.

De modo que tu  mundo interior se divide  en dos grandes partes. Y eso  crea un gran conflicto pues entonces ¿a quién habrás de obedecer? pues no se pueden obedecer dos señores ni estar de acuerdo con dos partes que se oponen entre sí, sin crear conflicto.

Es excelente momento para pensar en la Palabra de Dios que dice muy claro  El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama. O sea si no estoy de tu lado estoy en tu contra. SI o NO en este caso no hay punto medio.  

La Biblia debe ser tu guía, orientador, terapeuta por excelencia, todo cuanto dice nos conduce al bien. Lo que prohíbe  es para librarnos de dolores, penas y sufrimientos pues nos advierte que nos conduce a la  muerte  pero cuando nos acercamos a Jehová por medio de su hijo Jesucristo ese vacío e insatisfacciones  que tenemos en el alma y nos lleva a buscar  lo que le atrae a la carne, se llenara. No necesitaremos ser infieles, usar drogas, ni tantas cosas que buscamos que nos haga sentir en un éxtasis aun sea un segundo.

Dime si no conviene cambiar todo eso por tu Creador. Lo bueno no se piensa dos veces, analiza tu vida lo que has obtenido y lo que has perdido.  Solo tú tienes la decisión final

  
Nota: al compartir este blog informativo  favor indicar su fuente y/o autor
Raquel Demorizi

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