domingo, 2 de octubre de 2011

Ora y espera

He aprendido que no importa cuán bien criemos a los hijos y les enseñemos las leyes divinas es decisión de ellos tener una relación personal con el Señor y elegir.
Muchos han derramado lágrimas orando por el bien de los hijos,  pero no desmayes ni dejes morir la esperanza cada lagrima será recompensada si confías.  Su poder no es limitado, el es  Dios grande capaz de cambiar toda situación, quitar obstáculos y crear un corazón puro.
Pero no podemos negar que por más que hagamos si los hijos no tienen una actitud positiva, un espíritu fuerte, una voluntad regia y una decisión nada podemos hacer.
Ora y espera. Ora y espera sin desmayar.

Nota: al compartir este blog informativo  favor indicar su fuente y/o autor
Raquel Demorizi

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